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Prevenir en vez de prohibir: Cannabis, la nueva economía global.

Miércoles 24 de noviembre de 2021.

 

Prevenir en vez de prohibir: Cannabis, la nueva economía global.

 

Existe en la actualidad el desarrollo legislativo que atiende a la industria de la cannabis, mismo que se ha provocado gracias a las necesidades de la sociedad que vive en México.

 

Es icónico el reconocimiento a los derechos humanos específicamente la dignidad humana en relación con el libre desarrollo de la personalidad y el derecho a salud. Mencionados derechos de conformidad con la relación directa de la planta del cannabis para usos personales y medicinales han generado precedentes, jurisprudencias y declaratoria general de inconstitucionalidad, esto significa que respecto al proceso judicial mexicano se han agotado todos los recursos existentes siendo victoriosos, inclusive se ha dictaminado ilegal la prohibición absoluta de la cannabis por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

Es menester mencionar que la definición de “uso medicinal” y “uso adulto” corresponde a los legisladores. Podemos orientarnos y tomar como referencia que cualquiera de estos usos varia sin excepción para las necesidades de cada usuario y/o paciente. Es decir, en otras partes del mundo este par de usos se puede considerar como el mismo acto de consumir cannabis (que exista una relación directa entre la planta y la persona); en el primer caso el paciente puede estar identificándose con un carné medicinal y en el segundo caso con su identificación de mayoría de edad, esto en el supuesto del libre comercio. Mismo acto; pueden variar los procesos, la cannabis medicinal se pueden vender en farmacias y la cannabis de uso adulto en otros puntos de venta conocidas como smoke shops entre otros.

 

En lo que deberíamos de prestar atención es a los impuestos que se van a grabar en cada uso, incluyendo el destino del impuesto, ¿para qué se va usar ese gravamen y con qué fin? Poniendo como ejemplo el estado de Colorado que genera 2.2 billones de dólares anuales y que reconoce el consumo de la cannabis como derecho constitucional, a la par del derecho a la vida. Ellos con la industria de la cannabis, destinan parte de sus impuestos a programas educativos para la prevención de consumo de cannabis para menores de edad. Asimismo, extiende facilidades para pacientes. Entonces en vez de prohibir debemos prevenir, educar y reinvertir nuestros impuestos en concientizar a los menores de edad e informar a los mayores de edad sobre el consumo de la planta como paciente y como usuario, por favor hay que tener bien clara esta diferencia. No es conveniente, ni práctico para los pacientes consumir cannabis ilegal, sin buenas prácticas, sin procesos y sin conocer el producto consumido. Tener productos legales nos permite certeza y seguridad jurídica, y conocer la reacción de nuestro cuerpo con los distintos productos. Por poner un ejemplo una persona obesa adicta a la comida tiene que conocer qué tipo de cepa (flor de cannabis) le puede ayudar a regular su ansiedad por comer, en un panorama ilegal puede ser al revés y le pueda causar una terrible ansiedad, igual para los alcohólicos, y adictos a drogas como el azúcar, tabaco, fármacos, sin dejar de mencionar también la adicción a la masturbación y/o sexo. La cannabis legal puede recetarse para ayudar a fortalecer la conciencia y el estilo de vida de adictos. Y esta información la tendríamos constante y de manera reciente gracias a nuestros impuestos.

 

Hay que señalar claramente que los distintos usos se definen de conformidad con la ley de cada territorio, en este caso pudiéramos encontrar que ambos usos pueden caber en el consumo directo de la planta, en otras palabras, el uso medicinal se extendería también a la flor seca de la cannabis para pacientes, sin dejar a un lado a las farmacéuticas para la generación de productos derivados de la cannabis y medicamentos autorizados. Asimismo, para personas mayores de edad que decidan consumir productos cannábicos con fines de uso adulto. Que las empresas, las comunidades indígenas, las asociaciones, y los pequeños productores tengan oportunidad de cultivar sin ser penados por portar cierta cantidad de cannabis, siempre y cuando cuenten con sus licencias para cultivo.

 

El mercado ilegal de la planta de la cannabis nunca se terminará es como cualquier otra industria, la ropa, la música, el alcohol, siempre hay piratería, pero, es decisión del comprador adquirir el producto original (en este caso en las tiendas autorizadas o farmacias) o el producto pirata (en lugares no permitidos ni autorizados).

 

Dejando claro que el cannabis medicinal puede utilizarse también fumado. Y es un tema importante permitir a los usuarios dentro de la industria legal consumir de la manera que a ellos más les favorezca, existen personas que no quieren o no pueden fumar cannabis y necesitan conseguirlo en alimentos, como es mi caso personal familiar, mi hermano José que tiene retraso psicomotor no puede fumar, y las tinturas no le hacen un efecto medicinal, tiene que comer a través de avenas, panes u otros platillos cannábicos. Con una industria legal pudiéramos tener comestibles cannábicos medicinales para este tipo de pacientes, sin dañar los pulmones. Prohibirlo refleja una gran ignorancia en la legislación global de la cannabis.

 

Ahora bien, respecto a la regulación de la concentración química del Tetrahidrocannabinol THC, este acto nos limita a seguir con los tratados internacionales en materia de cannabis que permiten el uso industrial de la planta. Ahora vamos a diferenciar entre uso adulto y uso industrial. La diferencia es el fin que se le da a la planta. El uso industrial debe de ser reconocido para las demás industrias como la elaboración de productos de construcción, carrocería, materiales biodegradables, ropa, papel, cuerdas, calzado, alimento nutritivo, entre otras, en fin, es utilizar a la materia prima de la cannabis para fines industriales.

 

Es elemental permitir la investigación de la cannabis sin gravar impuestos.

 

Por lo tanto, debemos de conocer “Los 4 Pilares de Cannabis de México: industrial, medicinal, investigación y uso adulto”, te invitamos a que leas este breve libro electrónico.

 

Muchas gracias por leerme, tenemos en nuestras manos la oportunidad de debilitar la ignorancia, el ego guardado en un cajón con llave, y poder ser el país con una regulación ejemplar para la industria legal de la cannabis global.

 

Diego Andrés Figueroa Reyes.

Fundador y Director General.

Cannabis de México.

 

 


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